domingo, 27 de mayo de 2012

Gris

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Soy el habitante de los interludios.

Me quedo en el interín de la furia y la dicha. En la curva que separa la más amarga frustración y el más glorioso triunfo.

Me quedo con el gesto de cariño en mi mano. Con el presente que nunca entrego.

Me quedo con el qué será. Con el puño cerrado justo al lado de la puerta.



Me regodeo con los entreactos, hago el papel del entremés, el histrionismo ligero y breve. Pero cuando va a comenzar la función abandono el escenario y me escondo a leer libretos inéditos. Parlamentos, acciones que nunca han sido pensadas para ninguna función.

Me quedo sentado en la inacción.

Y eso es gris.

Quedarse en el medio, con los ojos cerrados, con las palabras bonitas que no se dicen por miedo. Miedo al rechazo, miedo a las palabras hirientes de la idiota de turno. ¿Miedo a qué? A aquello que ya es una realidad.

Es el intermedio, el gris, genuina esencia de la soledad.

jueves, 19 de abril de 2012

Chica Glacial

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Sería una buena idea que las bebidas alcohólicas baratas, típicas de los devaneos del bachillerato y la universidad también contaran con campañas publicitarias llenas de despampantes modelos tal como otros licores de más caché.

Modelos. hermosas y jóvenes mujeres que a través de sus bondades físicas nos ofrecieran la promesa de sentir todas las sensaciones del universo al libar una gota de ese licor barato, de tal forma que la experiencia no tuviera nada que envidiarle a los licores super caros.

¿Cómo sería la imagen de una chica Glaciar?

¿Cómo nace una ilusión?

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Me he preguntado más de una vez, cómo nace y se anida una ilusión en la mente de las personas. Y hablo de cualquier tipo de ilusión. Desde el helado de Ron con pasas y Yogurt que el niño sueña con comerse mañana a la salida del colegio, hasta los sueños supuestamente más rutilantes e importantes como el amor de la vida o la sed de empoderarse de los destinos de una nación.

Me he preguntado más de una vez cómo un granito de arroz, una ñinguita de idea puede medrar y enraízarse en el corazón de las personas como una orquídea vibrante. Cómo ese granito de arroz muta, y logra atornillarse en el cerebro de una persona para convertirlo en un servil lamebotas de un deseo inútil y rancio.

Es un mecanismo de control y sumisión de masas que debería ser tomado en cuenta.

lunes, 16 de abril de 2012

Teflón

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Hace muchos años, recuerdo parte de una de esas reflexiones para la vida que nos daba el del Hermano Néstor, justo después de formar, orar un padrenuestro y cantar el himno nacional y departamental, prestos para entrar a nuestras aulas y empezar el nuevo día de clases, en cierto colegio olvidado en donde estudié un par de años de mi pubertad cuando mi familia decidió mudarse a Colombia. 

"Ustedes jóvenes, no sean hombres de teflón. No dejen que todo les resbale".

Pero sucedió.  El tiempo, los sucesos, las personas pasan sin arraigarse de alguna forma en nosotros. No somos genuinamente ni pertenecemos a nada.Vemos a una mujer convulsionando en medio de la calle y seguimos como si nada. Comemos si nos ponen el plato con la botana sin importar si tenemos hambre o no, fumamos si nos ofrecen un cigarrillo, salimos por la tarde sin contemplar los atardeceres.

Nada nos inmuta, nada nos conmueve. La vida son viñetas que corren a una velocidad vertiginosa.


Nos terminamos convirtiendo en la generación del teflón. Nada se nos pega, todo nos resbala.

lunes, 9 de abril de 2012

Belleza

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Quiero cotemplar la belleza.

De pana necesito belleza en mi vida. Qué bonito es cuando el corazón se cura y las heridas cicatrizan. La frustración otrora eterna, se termina. Es finísimo; se parece a cuando al fín se le sale el agua a los oídos después de tenerlos todo el día tapados a causa de una gotita de agua que se resbala mal bajo la ducha. Es una sensación reveladora. Los sonidos se sienten distintos como si nunca se hubiesen percibido de esa forma. Así mismo se percibe la vida: nueva, con ciertos matices inesperados.

Qué bueno es ser capaz de olvidar la mierda de los otros y quedarse con su belleza. Por eso quiero enamorarme otra vez: porque quiero contemplar la belleza. Y de nuevo, la mierda se olvida, se deja de lado. El dolor te hace un poquito más sabio. Lo que queda es la belleza.

miércoles, 21 de marzo de 2012

La primera mitad

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Ya estamos a punto de concluir lo que en promedio sería la primera mitad del camino. Vienen nuevas ilusiones, nuevos retos, bastante difíciles pero que servirán para probar en realidad de qué estoy hecho.

Viene la mejor mitad. Los grandes días están por venir.

martes, 21 de febrero de 2012

Fortune cookie

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¿Qué fue de la voz de la alameda? ¿Qué fue de aquella melodía mística? Ah, ya sé, decidiste taparte los oídos y seguir el camino sólo mirando al piso.


Vamos a llevarte a algún sitio donde regalen galletas de la fortuna.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Errores

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Cada error que he cometido lo ha tenido un precio: a veces irrisorio, otras tantas exorbitante. 
Cada error me deja una enseñanza para ser mejor hombre: unas veces inolvidable, otras tantas, pequeñita. 
Si pongo ambas cosas en los platillos de una balanza ¿He ganado o he perdido con todos mis errores?

lunes, 21 de noviembre de 2011

Romance Sonámbulo (Federico García Lorca)

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(Del libro El Romancero Gitano)


Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

--Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
--Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
--Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
--Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
--¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

La Guitarra (Federico García Lorca)

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(Fragmento del Poema de la Sirigüiya Gitana, del libro El Poema del Cante Jondo)

Empieza el llanto
de la guitarra.

Se rompen las copas de la madrugada.
Empieza el llanto de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible callarla.

Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.

Es imposible callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
!Oh guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.