domingo, 29 de agosto de 2010

Eres un ángel

Lo supe desde que te vi la primera vez, por ahí cerca a la Facultad de Farmacia, aquellos días en que tenías el cabello rulitos.

Tu mirada, la calidez que proyectas hacia los demás, aun cuando estás de mal humor, sencillamente no es de este mundo.

Eres un ángel, bajaste del cielo, y te colaste en el mundo profano. La virtud de la humildad ha hecho que pases desapercibida, que no te hagas notar, y con todo, que le dejes un maravilloso presente espiritual a cada persona que tiene la fortuna de encontrarte por la vida.

Eres un ángel, y aunque ahora no tenga idea de qué haces, de dónde estás, puedo asegurar que has venido para algo muy grande.