miércoles, 24 de agosto de 2011

La miserable nimiedad del presente



No tengo pasado
porque lo que aconteció
ya no existe.

No tengo futuro
porque aquello que nombramos
es sólo sombra.

Entonces
¿Qué soy?

¿Qué guadaña siega
el campo de la esperanza?

Intento desandar
el denso espacio que me empuja,
el miasma invisible.

Intento tocar los extremos
de la singularidad
sobre la que me posa el reloj.

Cierro los ojos
y el grito de mi agonía absoluta
queda encerrado en una lágrima

Aprieto mi puño
y el fragor de mi furia instantánea
aumenta levemente la energía cinética del sistema.

Esa triste figura
pasa un segundo más
desapercibido.

1 comentarios:

DINOBAT dijo...

Los recuerdos...usualmente son mentiras.