viernes, 9 de septiembre de 2011

La verdadera naturaleza de la soledad


Hoy el mediodía estuvo lluvioso, terriblemente oportuno para almorzar y burlarse de la suerte de sentirse absolutamente solo, de sentir el terrible golpe que tan sabiamente sabe asestar el abandono aun en medio de un salón tan concurrido y ruidoso.

Pero en un mundo tan lleno de máscaras, falsas sonrisas y tristes apariencias, no existe persona que entienda la verdadera naturaleza de la soledad.