Una sonrisa puede cambiar al mundo, así que nunca dejes de sonreír. Si no te gustan mis comentarios, acúsame con tu mamá.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Ofensivo
Tengo tanto tacto para ser ofensivo con mis comentarios. Yo digo A y la gente se ofende. Le digo a una señorita qué lindo le luce su peinado y la doña se lo toma como una terrible afrenta; justo luego de que un ganapanes le había dicho perra qué rica estás a lo cual ella le respondió con una sonrisa.
Un negro come-sushi que vive de gritarle improperios todo el mundo se ofende porque le pregunto dónde aprendió japonés.
Ofender es mi talento natural, mi talento Maltín Polar. Y de verdad hoy en día me sabe a bola el hijo de puta que se sienta ofendido por lo que digo. En todo caso nunca he dicho algo que no sea verdad, y al que no le guste lo que digo, que no me lea y no me oiga.
Lugares:
bilis,
Hamburguesas de aleta de tiburón,
Odio al mundo
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